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iPhone 18 Pro in Australia, Canada and Japan: Three Stores, and the Date None of Them Prints

11 September 2026 at 05:29

Apple’s Australian, Canadian and Japanese stores each publish a price for iPhone 18 Pro and the exact minute pre-orders open, and not one of the three prints the 18 September on-sale date. That date exists only in Apple’s press release. The three pages differ in other ways that matter at checkout, most of all in […]

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Samsung e Motorola alfinetam a Apple após anúncio do iPhone Duo

10 September 2026 at 16:03

A Apple enfim revelou ontem o iPhone Duo, e é claro que as suas rivais — em ambos os casos, fabricantes de smartphones com telas dobráveis há algum tempo — não perderiam a oportunidade de alfinetar o dobrável da Maçã.

A Samsung foi a principal fabricante a alfinetar o novo iPhone (sem mencionar o nome do aparelho, evidentemente) em uma série de posts no seu perfil no X, questionando desde o alcance e o entusiasmo causado pelo anúncio até afirmar que o dobrável da Apple é uma de suas “sobras” requentadas, em alusão à linha Galaxy Z Fold.

Was there range? No.
Was it exciting? No.
Did it happen? Yes.#ItsTimeToSwitch

— Samsung Mobile US (@SamsungMobileUS) September 9, 2026
Teve alcance? Não.
Foi emocionante? Não.
Aconteceu? Sim.
#ItsTimeToSwitch

Let us know when you're done reheating our leftovers 😉

— Samsung Mobile US (@SamsungMobileUS) September 9, 2026
Avise-nos quando vocês terminarem de requentar as nossas sobras. 😉

A empresa sul-coreana ainda mencionou o app Duolingo, brincando que ambas foram copiadas:

I'm so sorry, @DuoLingo. They copied us too #Solidarity

— Samsung Mobile US (@SamsungMobileUS) September 9, 2026
Eu sinto muito, @DuoLingo. Eles também nos copiaram. #Solidarity

Que respondeu:

when an ugly stranger calls you twin 😂😭 No Brand 🙅‍♂️✋ https://t.co/sroMBt1NS8

— Duolingo (@duolingo) September 9, 2026
Quando um estranho feio te chama de gêmeo 😂😭 No Brand 🙅‍♂️✋

A conta mexicana da fabricante também relembrou o primeiro Galaxy Fold, lançado em 2019:

El mundo es de los que se atreven primero. Nosotros nos atrevimos hace 7 años. https://t.co/mmu7Usf4OF

— Samsung Mobile MX (@samsungmobilemx) September 9, 2026
O mundo é dos que se atrevem primeiro. Nós nos atrevemos há 7 anos.

Quem também não ficou de fora da brincadeira foi a Motorola, que aproveitou ainda a oportunidade para alertar que deverá apresentar novidades sobre esse segmento de smartphones muito em breve:

Aquela sensação de desligar a ligação e o seu razr falar tudo o que você não disse. 😉

Tem gente descobrindo agora. A gente já tá preparando o próximo nível.

E pode esperar: tem coisa nova vindo aí. 👀
#razr pic.twitter.com/vwHvBSDYRw

— Motorola Brasil 🇧🇷 (@MotorolaBR) September 9, 2026

O iPhone Duo custa a partir de US$2.000, com pré-vendas iniciando no dia 16 de outubro (tanto nos Estados Unidos quanto no Brasil e em Portugal), enquanto o lançamento oficial está marcado para a semana seguinte, no dia 23/10.

Monitorizar el enterovirus D68 para anticipar brotes de parálisis infantil y otras enfermedades 

10 September 2026 at 08:17
El enterovirus D68 es un virus respiratorio que emergió en 2014 y, desde entonces, hay brotes aproximadamente cada dos años en todo el mundo. Se le ha llamado “el nuevo poliovirus” porque causa una parálisis infantil similar a la poliomielitis. Sin embargo, su epidemiología cambió en el último brote ocurrido en España en 2024. Investigadores del Laboratorio Nacional de Polio y Enterovirus han identificado una nueva variante que afectó principalmente a población geriátrica, agravando enfermedades previas en algunos pacientes. No parece que los enterovirus vayan a sustituir al virus de la poliomielitis, pero los científicos instan a mantener una monitorización continua de su evolución para anticipar posibles brotes de parálisis infantil.

Como alterar o som de alerta em mensagens no TikTok [iPhone e iPad]

9 September 2026 at 11:30

Se você costuma trocar mensagens e/ou vídeos com os seus seguidores no TikTok, sabe o quão útil e divertido pode ser isso.

Para personalizar ainda mais esses chats, é possível alterar os sons de alerta de um contato específico (ao todo, são oito opções de toques diferentes).

Veja como é supersimples alterar isso! 💬

  1. Com o app do TikTok aberto, toque em “Mensagens”, na barra inferior.
  2. Selecione o contato desejado para abrir a conversa.
  3. Vá até o botão com três pontinhos (no canto superior direito).
  1. Escolha “Sons de alerta” e toque em uma das opções para escutá-la e selecioná-la.

Una nueva estrategia para frenar a la culebrilla del corcho

8 September 2026 at 06:53
Una herramienta basada en una combinación de una trampa de color verde junto a la liberación del compuesto (Z)-3-hexenol facilita la captura de la culebrilla del corcho en el alcornoque, una plaga que merma la producción de corcho especialmente en la cuenca mediterránea. Estos dos elementos, dispuestos en el dosel del alcornoque, resultan efectivos para la captura del insecto, especialmente machos, lo que supone un punto de inflexión de cara al desarrollo de futuras estrategias de control frente a este insecto.

El canibalismo neolítico no fue un hecho aislado: tres cuevas en Granada demuestran que se repitió una y otra vez durante 1500 años

7 September 2026 at 11:35
Durante más de cincuenta años, las cuevas de Malalmuerzo, Carigüela y Majolicas, en Granada, han funcionado como referencia obligada para estudiar el canibalismo prehistórico en la península ibérica. Un equipo internacional acaba de revisar sus restos con herramientas que no existían cuando se excavaron por primera vez, y la imagen que tenían hasta ahora los […]

Glencore reaches new milestone at all-electric Sudbury copper mine

5 September 2026 at 03:20

There’s an impossible amount of good-looking girls in Sudbury, and an equally impressive wealth of high-grade nickel and copper ore living “just” 8,500 feet below the town’s surface, too – and Glencore Canada is sending a bunch of big EVs down to get it.

more…

¿Una vacuna contra el melanoma?

4 September 2026 at 10:59

“Una vacuna contra el melanoma supera con éxito un ensayo clínico en fase III”

Enunciado así, el avance que hicieron público las compañías Merck y Moderna el pasado agosto suena revolucionario. Podríamos pensar en una vacuna que nos protegerá del cáncer como otras nos evitan contraer enfermedades infecciosas, pero no funciona así. Veamos en qué consiste exactamente y cuál es el alcance del nuevo ensayo.

Una vacuna que no previene, sino que trata

Intismeran autogene (así se llama la nueva tecnología que se ha puesto a prueba) no se administra a personas sanas para reducir su riesgo de melanoma, sino que se trata de una vacuna terapéutica.

En el ensayo del que se han hecho eco los medios –y que disparó la cotización en bolsa de Merck y Moderna– participaron 1 137 personas con melanoma cutáneo de alto riesgo. Es decir, tenían una probabilidad elevada de que la enfermedad reapareciera o se extendiera a otras partes del cuerpo. A todas ellas se les había extirpado el tumor por completo mediante cirugía. Esto puede sonar extraño: si el tumor ya no está, ¿qué queda por tratar?

Una cirugía exitosa no garantiza que no queden células tumorales sueltas. Pueden ser demasiado escasas para detectarlas, pero capaces de causar una recaída con el tiempo. Por eso existen los tratamientos adyuvantes: se administran después del tratamiento principal —en este caso, la cirugía— para reducir ese riesgo.

melanoma
La capacidad de las celulas tumorales de desplazarse y diseminarse depende de estructuras como los podosomas, mostradas en esta imagen de células de melanoma en amarillo. Los podosomas son ricos en unas proteínas filamentosas llamadas actinas. También visibles son los núcleos celulares (azul), moléculas de actina libre (rojo) y reguladores de la actina (verde). Fuente: Julio C. Valencia / National Cancer Institute / Dominio Público / Wikimedia Commons

Así que en este ensayo la pregunta no era “¿podemos evitar el melanoma?”, sino “¿podemos ayudar al sistema inmunitario de alguien que ya lo ha tenido a eliminar las células que puedan haber quedado?”.

¿Por qué la llamamos vacuna?

Lo que define a una vacuna no es que se administre antes de enfermar, sino su estrategia. Se trata de enseñar al sistema inmunitario a reconocer y atacar algo concreto. En las vacunas frente a virus, ese “algo” son piezas del virus, mientras que aquí son piezas de las propias células tumorales.

La tecnología Intismeran autogene tiene una particularidad: cada vacuna se fabrica específicamente para cada paciente a partir de su propio tumor. Primero se analizan las mutaciones de sus células tumorales, y después se identifican las que podrían activar mejor al sistema inmunitario contra ellas. Son los llamados neoantígenos, que la vacuna lleva codificados en forma de ARN mensajero (ARNm).

Por tanto, no se trata exactamente de “una vacuna contra el melanoma”; es más bien una vacuna contra las características moleculares del melanoma de cada paciente. No obstante, enseñarle al sistema inmunitario qué debe reconocer es solo una parte del problema.

Encontrar a Wally… y poder actuar

Podemos imaginarlo como un enorme Buscando a Wally. El sistema inmunitario tiene que reconocer células tumorales entre millones de células sanas.

Sin embargo, los tumores pueden aprovechar mecanismos naturales que frenan la respuesta inmunitaria. Por eso, incluso un linfocito capaz de reconocer una célula tumoral puede tener dificultades para actuar contra ella.

Aquí entra en escena el medicamento llamado pembrolizumab, un tipo de inmunoterapia que ya se utiliza en melanoma y que bloquea uno de esos frenos. La pregunta entonces parece evidente: si combinamos la vacuna, que facilita el reconocimiento, con una inmunoterapia que libera la respuesta inmune, ¿obtendremos mejores resultados?

Para comprobarlo, los participantes del ensayo se dividieron en dos grupos: unos recibieron inmunoterapia más la vacuna personalizada y a los otros se les administró únicamente inmunoterapia.

¿Ha funcionado?

El estudio analizó principalmente cuánto tiempo permanecían los pacientes sin que el melanoma reapareciera. Es lo que se denomina “supervivencia libre de recurrencia”. Adicionalmente, los investigadores analizaron cuánto tiempo permanecían sin desarrollar metástasis a distancia; es decir, sin que el melanoma apareciera en lugares alejados del tumor original.

Y aquí llega la noticia: según Merck y Moderna, añadir la vacuna a pembrolizumab mejoró significativamente ambos resultados frente a utilizar solo pembrolizumab. Las compañías califican además esas diferencias como clínicamente relevantes.

Hasta aquí, suena muy bien. El siguiente interrogante es: ¿cuánto mejor? Aquí hay un matiz importante. Las empresas farmacéuticas han anunciado que el ensayo ha alcanzado esos objetivos, pero todavía no han publicado los resultados completos de la fase III. Es decir, sabemos que los pacientes tratados con la combinación permanecieron más tiempo sin recurrencia y sin metástasis a distancia, pero no cuánto más.

Merck y Moderna presentarán esos datos en un próximo congreso médico internacional. Además, el ensayo continúa para estudiar otros resultados, entre ellos la supervivencia global.

Entonces, ¿de dónde salen los porcentajes de 49 % y 59 % de éxito que se han difundido en algunas noticias? Las cifras son reales, pero no pertenecen al nuevo ensayo. Proceden de uno Fase IIb, anterior y mucho más pequeño, con 157 pacientes. En él ya se había hecho la misma comparación con resultados prometedores.

Así, tras cinco años de seguimiento, añadir la vacuna se asoció con una reducción del 49 % en el riesgo de recurrencia o muerte y con una disminución de un 59 % en las probabilidades de metástasis a distancia o muerte. A continuación había que comprobar si aquella señal se mantenía en un ensayo mucho más grande, que es del que estamos hablando ahora.

Aunque sabemos que también ha dado un resultado positivo, la incógnita es cuánto beneficio ha supuesto realmente añadir la vacuna. Para despejarla tendremos que esperar a que se presenten los datos completos.

¿Estamos ante un hito en las vacunas contra el cáncer?

La idea de utilizar vacunas para tratar el cáncer no es nueva, ni tampoco lo es fabricar vacunas personalizadas contra las mutaciones de cada tumor. De hecho, este tipo de vacunas de ARN ya se probaba en pacientes de melanoma hace casi una década.

Lo que cambia ahora es la escala: por primera vez, una vacuna personalizada de ARN mensajero dirigida contra los neoantígenos de cada paciente ha alcanzado resultados positivos en un ensayo de fase III con más de mil participantes.

Si los datos completos confirman un beneficio clínicamente relevante, sería un paso importante para este tipo de tratamientos. No porque hayamos descubierto que podemos enseñar al sistema inmunitario a reconocer un tumor, sino porque una estrategia que llevaba años mostrando resultados prometedores en estudios más pequeños habría probado que puede funcionar también en un gran ensayo clínico.The Conversation

Sobre la autora: Cristina Penas Lago, Investigadora Postdoctoral en el Cancer and Traslational Medicine Group, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU)

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Artículo original.

El artículo ¿Una vacuna contra el melanoma? se ha escrito en Cuaderno de Cultura Científica.

Imanes para medir lo invisible: cuantificar la adsorción en materiales porosos

3 September 2026 at 06:25
Investigadores de la Euskal Herriko Unibertsitatea han desarrollado una tecnología que permite medir la eficiencia de materiales adsorbentes para capturar sustancias disueltas en un medio líquido. Esta innovación permite medir más rápido y eficientemente los procesos de adsorción que son la base de muchas tecnologías clave. Así, agiliza la selección de los materiales adsorbentes más adecuados para aplicaciones en la remediación de aguas, en farmacología o en procesos de separación y purificación.

¿Cómo reducir el estrés y el absentismo laboral? Una intervención psicológica combinada

El estrés laboral constituye un importante desafío para la salud de los trabajadores. Un estudio ha evaluado el efecto de dos programas de bienestar. Uno de ellos, basado en recursos online con ejercicios de meditación y respiración, junto con talleres presenciales para abordar problemas cotidianos. El otro, una combinación de estos talleres con terapia cognitivo-conductual. Los resultados mostraron que la combinación de ambas actividades reduce significativamente el estrés y el absentismo laboral por enfermedad, lo que sugiere que la intervención combinada a nivel individual mejora de manera efectiva la salud ocupacional.

MacVoices #26167: Live! – A New Show, Goodbye BTN, Encryption Fights, Politics, and DuckDuckGo

By: Chuck
4 June 2026 at 02:49
This MacVoices Live! starts out with the introduction of the new Foreshadowing Tech series, mark the end of the British Tech Network after 18 years, and examine Apple-related privacy, politics, and search issues. Chuck Joiner, David Ginsburg, Jeff Gamet, Guy Serle, Web Bixby, Eric Bolden, Marty Jencius, and Jim Rea discuss Canada’s encryption proposal and Apple’s response, the Towson Apple Store closure, DuckDuckGo’s surge after Google search changes, and Meta’s AI pendant ambitions. 

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First test flight of largest all-electric aircraft used just $5 of electricity

14 August 2026 at 19:00

The first flight of the largest battery-electric aircraft to take to the skies lasted nearly half an hour while costing just $5 of electricity. That aviation feat comes at a time when jet fuel prices have skyrocketed because of the US war with Iran.

The test flight of Heart Aerospace’s X1 demonstrator aircraft took place at Plattsburgh International Airport in upstate New York on August 12. The X1 aircraft is comparable in size to a small regional airliner and can achieve a maximum takeoff weight exceeding 25,000 pounds with the help of four wing-mounted electric motors. The battery-electric propulsion system delivered more than one megawatt of power during the maiden flight.

All-electric aircraft can offer quieter and cleaner flight without the emissions that come from burning jet fuel. They may also prove more reliably cost-effective than conventional aircraft that come with jet fuel costs subject to geopolitical disruptions.

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© Heart Aerospace

Cómo los jesuitas domaron al dragón chino de los eclipses

eclipse
La bandera con un dragón devorando el Sol, también conocida como bandera del Dragón amarillo se convirtió en la primera bandera nacional de China.
Wikimedia commons, CC BY

 

La imagen es poderosa: un dragón celestial devorando el Sol, mientras en la Tierra, el pueblo, aterrorizado, hace sonar tambores y gongs para espantarlo y salvar la luz del día. Este mito, que durante milenios explicó los eclipses solares en China, escondía una cruda realidad política y científica. Para los astrónomos de la corte imperial, un eclipse no era solo un espectáculo celeste, sino una cuestión de vida o muerte y de legitimidad dinástica.

En muchos textos de historia de la astronomía de los eclipses se recoge esta imagen del dragón que devora al Sol (que llegó a ser precisamente la bandera de la novena dinastía del imperio, la dinastía Qing –清朝– desde 1889 hasta su caída el 11 de octubre de 1911) como si fuera su principal contribución a este tema.

Pero resulta terriblemente injusto pensar que en un imperio milenario donde todo se registraba cuidadosamente –incluyendo, miles de años antes que en otros lugares, anotaciones sobre manchas en el Sol, estrellas nuevas y cometas– o donde la propia divinidad del emperador estaba asociada al cielo, lo único que hicieron con los eclipses fue tocar tambores.

El primer eclipse solar se registró en China

De hecho, el primer eclipse solar del que tenemos constancia ocurrió en China el 22 de octubre del año 2137 a. e. c., según aparece documentado en el Shujing o Clásico de Historia (書經) una de las fuentes históricas del Imperio chino, en compendios escritos en torno al siglo tercero antes de nuestra era, pero que recogen sucesos hasta del siglo XI a. e. c.

La leyenda cuenta que los astrónomos reales He y Hi, posiblemente distraídos o quizá ebrios e incapaces de predecirlo, fueron ajusticiados por su fracaso. Aunque debemos reconocer que toda esta historia es posiblemente apócrifa y que tanto el registro como su datación precisa de la mano de la astronomía son dudosos, como analiza el veterano comunicador científico Moncho Núñez en su reciente libro Eclipses. Historia y ciencia de la ocultación extemporánea del Sol (Guadalmazán, 2026). Un castigo ejemplarizante que mostraba que la astronomía en China era una ciencia de Estado al servicio del poder. El emperador, como “Hijo del Cielo”, basaba su legitimidad en una armonía cósmica. Un eclipse imprevisto era una grieta en ese orden, un presagio potencial de desgracia que podía interpretarse como una pérdida del Mandato Celestial.

Calendario chino y burocracia

El corazón de este sistema era el calendario lunisolar, una monumental obra de ingeniería matemática que sincronizaba los ciclos de la Luna con el año solar. Este calendario no solo organizaba el tiempo: regulaba desde la siembra y la cosecha hasta los impuestos y los complejos rituales imperiales. Su correcto funcionamiento era el termómetro del buen gobierno. Para sostenerlo se desarrolló una astronomía basada en la observación meticulosa y el registro minucioso, casi obsesivo, generando series de datos que abarcaban siglos. De hecho, se consideraba un orgullo que a lo largo de una serie temporal de miles de años se pudiera mantener la coherencia de los diferentes calendarios que se superpusieron en cada dinastía.

La Oficina de Astronomía Imperial, el Qīntiānjiān (钦天监), era la encargada de esta tarea. Sus astrónomos trabajaban con un método sofisticado basado en ciclos empíricos, derivados de ese archivo histórico. Conocían y aplicaban, por ejemplo, el ciclo metónico (19 años solares casi iguales a 235 meses lunares), un patrón descubierto también en otras culturas antiguas que permitía predecir épocas propicias para eclipses.

El nombre de este ciclo recuerda al astrónomo griego Metón de Atenas, que lo anotó en 432 a. e. c. Sabemos que en Mesopotamia se conocía dos siglos antes, aunque estaba ya en la base aún anterior de los primeros calendarios lunisolares, al tener en cuenta las repeticiones de los plenilunios a lo largo de los años solares.

Fracasos en la predicción

En cualquier caso, este método aritmético tenía un margen de error considerable. Podía alertar de que en un mes dado era probable un eclipse, pero fallaba al predecir la hora exacta, la duración o, incluso, si sería visible desde la capital imperial. Un eclipse predicho que no se veía, o uno no anunciado que oscurecía el cielo de Pekín, eran fracasos igualmente graves. Lo malo es que si se introducían correcciones para mejorar estos pronósticos, la duración de los años y los calendarios empezaba a variar y se podría perder la serie consolidada del registro histórico.

El problema se agravó durante la dinastía Ming (1368-1644). El calendario oficial, el Datong li (Calendario del Gran Inicio), establecido en 1384, acumulaba errores que se magnificaban con el tiempo. Para finales del siglo XVI, sus predicciones fallaban con frecuencia y notoriedad. Este deterioro no pasó desapercibido para los eruditos. El destacado astrónomo Xing Yunlu ya había señalado graves inexactitudes y abogado por una reforma en las décadas de 1570 y 1580. Sin embargo, su propuesta chocó con la muralla de la burocracia del Imperio Ming.

Asunto de Estado

La Oficina de Astronomía se había convertido en una casta burocrática y hereditaria. Como señala el historiador de la ciencia Nathan Sivin en su libro Granting the Seasons (Springer, 2009), estas posiciones a menudo se transmitían dentro de las mismas familias, creando un sistema nepotista más preocupado por mantener privilegios y estabilidad que por innovar (y menos aún reconocer errores). Un cambio en el calendario no era una mera actualización técnica; era un asunto de estado de primer orden que implicaba admitir el fracaso de un sistema vinculado a la legitimidad cosmológica de la dinastía. Promover una reforma era un riesgo político enorme, pues un error podía ser castigado severamente, mientras que mantener el statu quo, aunque fuera defectuoso, era el camino más seguro.

Este rifirrafe político creó el caldo de cultivo perfecto para la intervención externa. Los fracasos predictivos se hicieron tan evidentes que, hacia 1590, incluso altos funcionarios como los del Ministro de Ritos (el Ministerio de los Ritos o Lǐbù ,礼部, era uno de los seis ministerios que formaban el núcleo de la administración civil) comenzaron a presionar para buscar soluciones fuera del sistema tradicional. Fue esta crisis de credibilidad interna, y no solo la curiosidad intelectual, la que provocó que la corte acabara abriendo sus puertas a unos visitantes occidentales.

La llegada de los “letrados del oeste” y su geometría celestial

En este contexto de crisis de precisión y credibilidad en 1601 se presenta en Pekín el italiano Matteo Ricci (1552-1610), normalmente considerado el introductor del cristianismo en China, acompañado por el español Diego de Pantoja (1571-1618). Eran jesuitas, pero su estrategia fue presentarse ante la corte como “letrados occidentales”, eruditos en ciencias y matemáticas. Entre sus regalos al emperador, los más apreciados fueron los relojes mecánicos, instrumentos de una precisión en la medición del tiempo entonces desconocida en China.

Pantoja, nacido en Valdemoro (Madrid) en 1571 y formado como cosmógrafo, desempeñó un papel clave. No solo dirigió la fabricación de relojes solares, sino que colaboró con el erudito y funcionario chino Sun Yuanhua (孫元化) en el Libro ilustrado sobre el reloj de sol, Rìguǐ Túfǎ (日晷圖法), introduciendo nuevas técnicas de medición.

Su mayor aportación, sin embargo, fue demostrar la superioridad práctica de los métodos astronómicos europeos contemporáneos. Mientras el Qīntiānjiān trabajaba con compleja aritmética cíclica, los jesuitas usaban la geometría esférica y los últimos modelos planetarios (como los de Tycho Brahe). Su enfoque no se limitaba a buscar patrones en registros antiguos; calculaban los movimientos reales del Sol y la Luna en el espacio tridimensional. Esto les permitía predecir no solo el día, sino la hora, la duración, la magnitud y la trayectoria de la sombra sobre la Tierra, con una exactitud que dejó pasmada a la corte.

Una revolución silenciosa desde dentro del palacio

La evidencia fue, con el tiempo, incontestable. En repetidas ocasiones, los jesuitas acertaron donde el Datong li fallaba. El poder de su cálculo era tan evidente que, tras la caída de los Ming, el nuevo gobierno de la dinastía Qing tomó una decisión radical: encargar al jesuita Johann Adam Schall von Bell la creación de un nuevo calendario oficial.

El resultado fue el calendario Shixian (Calendario de la Concesión del Tiempo, 時憲曆), promulgado en 1645. Fue un híbrido histórico: la primera vez que el Imperio Celestial adoptaba un sistema astronómico oficial diseñado y dirigido por extranjeros. Se trataba de una síntesis forzada por la necesidad: el marco institucional, la necesidad política y los datos históricos eran chinos, pero la metodología matemática y geométrica era europea. La resistencia burocrática continuó durante décadas, y los errores no desaparecieron por completo, pero se redujeron drásticamente. Para el siglo XVIII, las predicciones tenían márgenes de error de minutos, no de horas o días.

De los ciclos a la geometría pura de Bessel

Sin embargo, esta historia de precisión creciente no termina con los jesuitas. Tanto los ciclos metónicos chinos como las efemérides tabuladas europeas del siglo XVII aún arrastraban limitaciones. Eran herramientas potentes, pero basadas en aproximaciones y correcciones empíricas. El nacimiento de la astronomía moderna y del análisis matemático asociado a la mecánica de Newton permitieron mejorar las predicciones en las posiciones de los planetas, el Sol y la Luna y, con ello, mejorar la precisión en los pronósticos de un eclipse. Como todo problema de los tres cuerpos, incorporaba cálculos complejos y soluciones aproximadas.

Incluso en la Inglaterra del siglo XVIII, cuando el astrónomo Edmond Halley calculó un eclipse con los mejores métodos astronómicos disponibles para el 3 de mayo de 1715, la precisión en el tiempo es de 4 minutos y en la zona de totalidad de unas 20 millas (32,2 kilómetros), como describen los investigadores Aaaron Robotham y Sabine Bellstedt, de la Universidad de Australia Occidental.

La domesticación matemática del eclipse

La auténtica domesticación matemática de los eclipses llegó en el siglo XIX con el astrónomo prusiano Friedrich Wilhelm Bessel (1784-1846).

En 1824, Bessel introdujo un método revolucionario que transformó el problema. En lugar de calcular laboriosamente las posiciones individuales del Sol y la Luna, expresó toda la geometría del eclipse en torno al cono de sombra de la segunda proyectado sobre la Tierra.

Al definir un plano fundamental perpendicular a este eje de sombra y usar un ingenioso sistema de coordenadas, redujo la complejidad del cálculo a unos pocos parámetros elegantes (los llamados “elementos beselianos”). Este método, que separaba claramente la geometría celeste de los movimientos orbitales, permitía una precisión analítica sin precedentes y es, en esencia, la base de los algoritmos que aún hoy se siguen usando para el cálculo de eclipses.

Así, el largo camino para “domar al dragón” pasó de los tambores rituales y la minuciosa observación y registro de los sucesos a la aritmética de ciclos a la geometría esférica de los jesuitas, y, finalmente, alcanzó la abstracción analítica de Bessel.

El encuentro entre China y Europa en el siglo XVII no fue una simple transferencia de conocimiento, sino el catalizador que resolvió una crisis interna de precisión. Demostró que incluso la tradición observacional más rica del mundo podía estancarse en la inercia burocrática, y que la innovación, a menudo, llega por caminos inesperados y forzados por la pura necesidad de tener razón. Y, por supuesto, tuvo consecuencias sociales, políticas y económicas que propiciaron toda la historia de relaciones entre oriente y occidente a partir de entonces.The Conversation

Sobre el autor: Javier Armentia, Profesor del Máster de comunicación científica, médica y ambiental, Universitat Pompeu Fabra

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Artículo original.

El artículo Cómo los jesuitas domaron al dragón chino de los eclipses se ha escrito en Cuaderno de Cultura Científica.

La ingesta emocional como problema

ingesta emocional
Foto: Andriyko Podilnyk / Unsplash

El jefe nos ha echado la bronca, llegamos a casa y nos comemos varias galletas de chocolate. O quizá estemos estudiando para un examen, nerviosos o aburridos abrimos la nevera una y otra vez. O puede que estemos viviendo mucho estrés últimamente, por lo que compramos más snacks, dulces o comida rápida de lo habitual.

Estas situaciones tan familiares tienen algo en común: no comemos por hambre física, sino para gestionar lo que sentimos. Esto se conoce como ingesta emocional. ¿Puede convertirse en un problema? ¿Cómo evitarlo?

Ingesta emocional para afrontar emociones negativas

La ingesta emocional es un fenómeno bastante frecuente y no se considera, por sí misma, un trastorno psicológico. La investigación muestra que muchas personas recurren ocasionalmente a la comida para afrontar emociones negativas. Estamos hablando de entre el 40 y el 45 % de la población adulta y cerca del 30 % en adolescentes. Esto se da en situaciones de estrés, ansiedad y tristeza, y se observó de forma evidente durante la pandemia de covid-19.

Comer en relación a nuestras emociones forma parte de la experiencia cotidiana de muchas personas. De hecho, es habitual celebrar comidas y cenas con gente cercana en momentos importantes. El problema no es tanto recurrir de vez en cuando a la comida, sino que esta estrategia se vuelva habitual cuando nos sentimos mal. El alivio de la comida es pasajero y puede generar sentimientos de culpa.

Además, este patrón se asocia al consumo habitual de alimentos con muchas calorías, ricos en azúcar o grasa. Con el tiempo, esto podría dañar la salud. Por ejemplo, podría aumentar el riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares. La ingesta emocional también aumenta la probabilidad de desarrollar trastornos de la conducta alimentaria.

¿Cómo manejamos las emociones y qué papel juega la comida?

Existen muchas estrategias para manejar las emociones. Por ejemplo, hablar con alguien, hacer ejercicio o distraernos para no pensar en nuestras preocupaciones. Comer también puede cumplir esa función, pero ¿qué pasa cuando la comida se convierte en nuestro recurso principal para gestionar el malestar?

La comunidad científica se ha interesado durante años por esa y otras preguntas. ¿Tienen más tendencia a esta ingesta las personas que no saben manejar sus emociones? ¿Esta relación aparece solo en quienes tienen problemas de alimentación?

No quedaba claro si la ingesta emocional existía en personas sin problemas y de distintas edades. Tampoco sabíamos hasta qué punto los estudios se podían extrapolar a la población general y en distintas etapas de la vida, porque muchos se han realizado en grupos muy concretos, como personas en tratamiento bariátrico.

Por eso realizamos un metaanálisis (un estudio de estudios), con el objetivo de unir resultados previos e hilar más fino. Así, extrajimos conclusiones más sólidas que las de un único trabajo. También nos permitió saber en qué condiciones el manejo emocional llevaba a usar la comida sin tener hambre.

Nuestro estudio mostró una serie de resultados interesantes:

  1. La gente con mayor dificultad para gestionar emociones negativas recurre más a menudo a la comida.
  2. La relación entre la falta de gestión de las emociones y la ingesta se da tanto en personas con problemas psicológicos como sin ellos.
  3. Esta relación se ve por igual en personas de todas las edades y géneros.
  4. La relación se mantiene igual para cualquier emoción negativa (tristeza, ansiedad, aburrimiento). Sin embargo, no aparece en las emociones positivas.

Aprender a gestionar las emociones es clave

Estos resultados sugieren que aprender a gestionar de manera más adecuada las emociones negativas podría tener efectos beneficiosos en varios ámbitos de la salud, y no solo en la relación que mantenemos con la comida. También deja claro el valor positivo de aprender desde edades tempranas.

Podríamos pensar erróneamente que recurrir al picoteo por no dominar las emociones es algo que les ocurre sobre todo a las mujeres. Es cierto que las mujeres tienden más a la ingesta emocional, pero nuestros hallazgos muestran que la correlación entre la desregulación emocional y el uso de la comida se da de manera similar tanto en ellas como en ellos.

Entonces, ¿qué podemos hacer?

Las intervenciones psicológicas que son eficaces para la gestión de las emociones incorporan elementos que han demostrado ser útiles para la salud mental y para los hábitos de vida. Estas estrategias incluyen aprender a identificar las emociones y a distinguir qué situaciones las desencadenan. También aportan herramientas que ayudan a desarrollar estrategias más adaptativas ante el estrés y a practicar la atención plena.

Esto es relevante porque la regulación emocional no influye solo en nuestra relación con la comida: también se ha visto asociada a problemas como la ansiedad y la depresión. Es lo que en psicología se conoce como “efecto transdiagnóstico”, por lo que influir en algunas variables permite prevenir problemas diferentes. Por lo tanto, mejorar la capacidad de gestionar las emociones podría tener un impacto positivo más amplio sobre la salud y el bienestar.

Si estamos en un punto en el que sentimos que no podemos mantener a raya las emociones hay solución. La evidencia científica muestra que la terapia cognitivo-conductual, el protocolo unificado, la terapia de la conducta dialéctica, y el mindfulness mejoran la gestión emocional. Además, las tres últimas también lo mejoran incluso en el seguimiento. Es decir, provocan un efecto sostenido.

En definitiva, tenemos mucho que ganar sabiendo cómo lidiar con nuestras emociones. Nos puede ahorrar problemas futuros de diverso tipo. La próxima vez que venga el impulso de comer sin hambre, preguntémonos: ¿sé lo que estoy sintiendo en este momento? ¿Puedo hacer alguna otra cosa distinta para sentirme mejor?The Conversation

Sobre las autoras: Itziar Alonso Arbiol, Catedrática de Psicología, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU); Aitziber Pascual Jimeno, Profesora agregada universitaria (EHU); Jara Mendia, Doctoranda en Psicología (EHU); José J. Pizarro Carrasco, Profesor e Investigador en Psicología Social (EHU), y Susana Conejero López, Profesora de Psicología (EHU)

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Artículo original.

El artículo La ingesta emocional como problema se ha escrito en Cuaderno de Cultura Científica.

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